Hábitos vs. flujos de trabajo

La distinción entre hábitos y flujos de trabajo.

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Tener un flujo de trabajo, o en otras palabras, un proceso de cómo hacer las cosas, puede hacer que el trabajo sea mucho más fácil, ya sea por su cuenta o con un equipo.

Es una sensación común realizar actividades cotidianas y terminar haciéndolo de la manera menos eficiente, resultando en que las tareas diarias son más complicadas de lo que deberían ser. Esto generalmente sucede cuando no se está bien organizado, cuando no existe un sistema que termina volviendo ineficientes los esfuerzos.

Hay muchos tipos de flujos de trabajo. Pero los más comunes son los flujos de trabajo personalizados, que formamos por necesidad y que se ajustan a nuestras necesidades personales. La creación de un sistema deliberado puede dar a su equipo una gran ventaja en el lugar de trabajo.

Flujos de trabajo en equipo:

  • Mantén a todos en la misma página, evitando la falta de comunicación, la confusión y la frustración.
  • Ayude a los equipos a hacer el mejor uso de su tiempo eliminando los cuellos de botella. El 68% de los empleados pierden el tiempo esperando la información de los miembros del equipo, perdiendo un promedio de 3.5 horas a la semana.
  • Agiliza las cosas que todos hacemos regularmente. Si haces algo más de una vez, intenta encontrar una manera de automatizarlo.
  • Permita que un equipo se centre menos en el seguimiento y más en las cosas que importan.

Crear un entorno donde las personas puedan hacer su mejor trabajo.

Puede ser un poco abrumador descubrir qué flujo de trabajo funcionará mejor para su equipo. Hay muchas herramientas, tácticas y sistemas por ahí. Como hemos tratado de descubrir las mejores formas de trabajar, lo más importante que hemos aprendido en el camino es mantenerlo simple.

Un flujo de trabajo no tiene por qué ser complicado. De hecho, no debería ser complicado, o podría terminar siendo más problemático de lo que vale. Da un paso atrás por unos minutos y piensa en cómo tu equipo hace las cosas. 

  • Decide cómo quieres comunicarte.
  • Ten un lugar para el conocimiento.
  • Haz de los puntos clave de tu trabajo, hábitos.
  • Define roles.
  • Define entregables.
  • Configura expectativas reales.

Fuente: Cal Newport

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